¿EN QUE MOMENTO LA PALABRA SI-FU PIERDE SU VALOR?

“Si-Fu”, que orgulloso te sientes cuando lo oyes por primera vez de la boca de tus alumnos… ¿El por qué? Pienso que a partir de ahí, se crea un lazo entre alumno e instructor; el alumno abre la primera página en blanco en su mente para que tu empieces a transmitirle conocimientos y él comience su andadura en el arte que le vas a enseñar.

A partir de ahí, es cuando el instructor (Si-Fu), tiene una obligación y una responsabilidad: darle al alumno todo lo mejor de tus conocimientos de la forma más sencilla, pero al mismo tiempo complicada.

La verdad, es que es un orgullo el saber que tienes a personas fieles y con ganas de aprender a tu lado; estas deseando que llegue el momento de dar clase, que te pregunten para resolver sus dudas… de estar enseñando y que estén aprendiendo.

¿En qué momento la palabra Si-Fu pierde el valor?

Cuando el instructor ve las horas junto a sus alumnos en fracciones; en pocas palabras, cuando a un alumno se le pone un taxímetro en la frente y se le baja el banderín cuando este entra por la puerta del lugar de entrenamiento. En ese momento la palabra Si-Fu pierde su valor.

Muchos instructores con orgullo y satisfacción podemos firmar, y espero que por mucho tiempo como Si-Fu; a otros que les siga corrompiendo el dinero y las ansias de poder.


Una respuesta para “¿EN QUE MOMENTO LA PALABRA SI-FU PIERDE SU VALOR?”

  1. Si-fu, instructor, Maestro… Para mi darle ese título a alguien es considerarle como un padre, alguien en quien confiar, respetar, y agradecerle por esos conocimientos que pone en tus manos, tanto marcialmente como de la vida misma.

    Si no puedes contar con tu Si-fu fuera del Dojo…bueno, antiguamente un Si-fu te guiaba durante toda tu vida, esto de hacerlo negocio viene de las exigencias de la vida moderna.

    Thanks for de lesson,

    Y seguid así!!

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